
Los implantes dentales pueden sufrir complicaciones a largo plazo provocadas por las bacterias de la cavidad oral. Una mala higiene oral o no acudir a las visitas de mantenimiento de implantes con su dentista pueden provocar inflamación en los tejidos periimplantarios (tejidos que rodean al implante). Si esta inflamación se extiende solo a los tejidos blandos se denomina mucositis y si avanza y no es tratada se extiende la hueso y provoca pérdida ósea que puede provocar el fracaso del implante dental.
Las estrategias actuales para combatir las enfermedades periimplantarias (la mucositis y la periimplantitis) se basan en la prevención y el diagnóstico precoz.
El pasado 11 de Noviembre de 2011 la Dra Marta García García, profesora del la Unidad de Mantenimiento de Implantes del Máster de Cirugía Bucal e Implantología Bucofacial, defendió su Tesis Doctoral: “Precisión de los parámetros diagnósticos de las enfermedades periimplantarias”.
Esta Tesis Doctoral esta formada por dos artículos científicos publicados en la revista Journal of Clinical Periodontology, uno en el año 2016 y otro en 2021. Ambos han recibido el premio a mejor artículo sobre implantología en revistas de impacto extranjeras entregado por la Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB) en el año 2016 y 2021.

El primero de ellos estudio las diferencias en las profundidades de sondaje realizas con y sin prótesis. El sondaje periimplantario es una prueba que tiene como objetivo diagnosticar la presencia de inflamación que se manifiesta como sangrado o aumento en la profundidad de la bolsa periimplantaria. Los resultados de este estudio mostraron que la profundidad de sondaje es más precisa cuando se realizar sin prótesis, y concretamente es 1,2 mm mayor.
El segundo de los estudios midió la precisión de las radiografías para detectar la perdida ósea de los implantes con periimplantitis. Los resultados mostraron que de media la pérdida de hueso fue 1,3mm mayor a la esperada en la radiografía realizada antes de la cirugía.
Los resultados de esta Tesis Doctoral concluyen que las dos pruebas diagnósticas son válidas para detectar la presencia de enfermedad pero presentan limitaciones por lo que deben ser complementarias.
